lunes, 17 de junio de 2019

Venezuela en el Glastonbury con Sol Okarina y su cuatro

Este mes de junio se cumplen 20 años desde que Los Amigos Invisibles conquistaron el Jazz World Stage del Glastonbury Festival,  en el Reino Unido, donde compartieron escenario con astros de la música como Eddie Palmieri, The Herbaliser y Groove Armada, entre muchos otros. Durante aquel 1999 no era muy común encontrar a venezolanos como turistas alrededor del mundo y su presencia en festivales musicales era prácticamente inexistente. Para soplar las 20 velitas de aquella apertura de Venezuela en el Glastonbury llega Sol Okarina con su cuatro a participar en uno de los festivales más longevos de música alternativa a nivel mundial.

Texto: Marcel Márquez
Fotos: Pablo Páez



 

Sol Okarina lleva en su aura la mística de los ríos Orinoco y Caroní. Nació en Ciudad Guayana, estado Bolívar, al sur de Venezuela. Nacida de madre venezolana y padre colombiano, a los doce años se muda a la ciudad de Bogotá, asumiendo esa doble nacionalidad que llevaba ya en su sangre por herencia familiar. 

Es en Colombia donde termina de formarse como música, talento que desarrolló desde muy temprana edad en su tierra natal, donde compartía con su cuatro en grupos infantiles de parrandas y calipsos. Con más de 10 años de carrera y en plena promoción de su último disco, Planet4, Sol Okarina llega con su cuatro al Glastonbury Festival este 28 de junio explorando el instrumento que adoptó en Venezuela, pero que para ella no tiene fronteras, en tono cam - bur - pin -tón y en clave de Sol, que suene la Okarina.

¿Cuáles son tus recuerdos musicales de infancia en Venezuela?


Mis recuerdos musicales de la infancia en Venezuela son las comparsas de calipso en Guayana, cuando ensayábamos, bailábamos y tocábamos durante el carnaval en la calle. También tengo otros recuerdos muy vívidos que corresponden a las navidades, cuando agarraba mi cuatro y armaba una banda entre los amiguitos de la urbanización llamada "La Parrandista". Íbamos de casa en casa tocando canciones tradicionales.


¿Cómo llegas a Bogotá?


Llego a Bogotá en mi infancia a los 12 años, cuando a mi familia, por razones de trabajo, la trasladan a Colombia.

¿Cómo ha sido tu conexión con Venezuela desde que vives en Colombia?


Mi conexión con Venezuela siempre ha estado latente, mi mamá es venezolana y mi papá es colombiano, viajaba cada vez que era posible a visitar a los amigos, ir a las maravillosas playas a empaparme de Caribe, sol y por supuesto de música. La mitad de mi familia vive en Venezuela, nunca hubo una ruptura.

Igual cuando te exilias te adopta una nueva patria y así fue que se desarrolló mi carrera musical en Colombia.

¿Qué músicos venezolanos han influenciado tu carrera?


Por supuesto el tío Simón Díaz, Tambor Urbano, Serenata Guayanesa , Cuatro y Bumbac, Amigos Invisibles, María Teresa Chacín, Aldemaro Romero, Ricardo Montaner, Jesús Hidalgo, quien es un gran amigo, brillante músico, un gran ejemplo. Hay muchos otros que seguro se me escapan. Más que influenciar mi carrera han sido una influencia en mi vida.

¿Has tocado en Venezuela?


He tocado mucho en Colombia. En Venezuela solamente una vez, cuando viajaba con Aterciopelados toqué en Caracas.

Cuéntame un poco tu experiencia con Aterciopelados ¿Cuándo fue y cómo llegaste a ellos?


Ellos necesitaban una corista y multinstrumentista para los discos nuevos que había publicado Andrea, esto fue cuando recién me graduaba de la universidad de música. Llegué a ellos porque en mi experiencia como músico de sesión grabando jingles y comerciales, conocí a su guitarrista y él me recomendó para audiciones. Así lo hice, le canté al oído a la ruiseñora para conseguir su aprobación. Estuve de gira con ellos durante un año por Colombia, EEUU y otras latitudes, hasta que decidí hacer mis propias canciones.

¿Durante tu carrera has trabajado con músicos venezolanos?


Hasta el momento no he tenido la oportunidad de trabajar con músicos venezolanos. Sí he trabajado mucho con músicos de la frontera entre Colombia y Venezuela, de Santander, muy talentosos, como David Carrascal, mi guitarrista por más de siete años en Colombia. La gente de la frontera es muy agradable, bromistas y al estar cercanos no existen regionalismos ni nacionalismos, eso me gusta.

¿Qué elementos del folklore venezolano exploras en tu música?


Exploro el instrumento, el cuatro llanero y lo que fue la influencia de mi infancia en Guayana que me ha ido llevando a descubrir mi sonido auténtico. Influencias del caribe como el calipso, la soca, luego eso me ha llevado a encontrar otras conexiones con la música del caribe colombiano y la música africana que es la raíz de todas las anteriores. También me gusta explorar los sones de tonadas llaneras y tonadas orientales, el timbre de mi voz se presta.





¿Piensas que hay un punto de encuentro entre el folklore colombiano y el venezolano. En qué géneros musicales específicamente?


Claro que hay un punto de encuentro, tan claro como que entre el llano colombiano y el venezolano no hay frontera, el cuatro es el mismo en Colombia y Venezuela (aunque en Venezuela se toca en casi todo el país y en Colombia solo en los llanos orientales). En el llano no hay frontera, el río es el mismo, las canciones son las mismas, el cuatro es el mismo, el llano es el mismo y esto siempre ha hecho parte de mi discurso como artista.

Por otro lado en la música del Caribe hay diferencias, tanto tímbrica como rítmica; sin embargo todo se conecta con una misma raíz africana y antillana que es de donde viene la esencia.

¿El cuatro forma un elemento principal de tus proyectos musicales desde el principio de tu carrera?


Si. El cuatro me acompaña desde el inicio de mi carrera, fue nuestro "descubrimiento" durante el proceso de producción del primer álbum, ya que los dos sencillos que más han sonado de este álbum fueron los que se grabaron con el cuatro llanero. El cuatro se ha quedado conmigo viajando por universos sonoros que nos llevan a diferentes latitudes, no fue algo pensado, más bien fue algo que se dio así. Hoy en día pienso que el cuatro es tan hermoso y tan poderoso que los jóvenes en los colegios podrían querer tocar el cuatro en vez del ukelele si se compartiera más y se le diera más difusión. Sin ser necesariamente purista, puede haber otras formas de interpretarlo que no sean únicamente las maneras folclóricas, de ahí que mi álbum se llama Planet4, para dejar claro el instrumento que me acompaña y para inspirar otros jóvenes del planeta a tocar este instrumento. Talvez algún día haya una moda del cuatro, como la hay ahora del ukelele.


¿Cuál es el background que buscas en los músicos que te acompañan? ¿Que vengan de la escuela del jazz, el pop, el rock, el folklore?


Siempre me ha gustado explorar las influencias folclóricas y también las diferentes músicas latinoamericanas. Inicialmente tocaba con más músicos orientados al rock y el pop, con el tiempo esto ha venido cambiando, ya que he estado buscando conservar la claridad, pureza de mi voz y del instrumento acústico que me acompaña. Hoy en día trabajo con músicos dispuestos a la exploración sonora, muchos vienen del folklore y del jazz. También busco que sean versátiles y receptivos, abiertos al pop y la música electrónica.


En la grilla del Glastonbury apareces como "Venezuelan singer" ¿Normalmente con qué país te identifican cuando tocas fuera de Colombia?



¡Wow! No sabía esto. Normalmente me identifico como artista colombo-venezolana. Yo nací en Venezuela, desarrollé mi carrera en Colombia, en este momento establezco una base en Berlín, Alemania. Una pregunta como esta siempre será difícil de responder. Siempre he estado agradecida con los países que forjaron mi carácter y mi personalidad.

Creo que el hecho de que me acompañe con un cuatro hace el statement evidente, sin querer sale a flote la raíz y la raíz es innegable. Por mi parte, siento que pertenezco a los dos países, esa ha sido mi realidad siempre. Más a fondo con lo que realmente me identifico es como criatura terrestre, habitante de esta nave tierra en la que viajamos juntos por el espacio-tiempo. Por esta razón he decidido hacer un álbum que se llame Planet4, porque los nacionalismos, sexismos, especismos extremos a lo largo de la historia, solamente han traído catástrofes al planeta y no me identifico con eso.

Eso sí, jamás podré negar que Venezuela es amada de mi corazón y que viví una época dorada en ese país que me dio muchas alegrías.

¿En qué festivales internacionales has participado antes del Glastonbury?


En el South by South West, en Texas; LAMC y CMY, en Nueva York; Rock al Parque, en Colombia, aún me falta por conquistar los corazones de México. Ya estuve como parte de la delegación de Colombia en el Womex, en el 2017. Lo de este último fue más una cosa de networking y allí se abrieron muchas puertas para esta nueva aventura: por cosas del destino y de la vida terminé siendo catalogada en uno de los Showcasing Artist de este festival, ya que quedó registrada mi presentación para la radio nacional alemana y todos los artistas que quedaron registrados fueron enviados a la sede de la European Broadcasting Union, en Ginebra.

¿Cómo fuiste seleccionada para participar en el Glastonbury 2019?


Esa es una buena y larga historia. Glastonbury es una gestión que venimos trabajando hace ya más o menos dos o tres años. Un programador del Glastonbury había estado en Colombia para la rueda de negocios de la música llamada Black Music Market y allí, luego de no conseguir una cita con él en su apretada agenda, lo encontré por casualidad al final de las rondas de negocio, fuera del recinto. Le entregué mi disco y le dije lo importante que era para mí estar en su festival. En el año 2017 algunas bandas colombianas fueron al festival y él me envió un mensaje con el tour manager de las bandas colombianas, diciendo que quería invitarme a la próxima edición del festival. Así empezó nuestro contacto. Por cosas de la vida, en el 2018, tenía una gira programada en territorio europeo, dándole continuidad a todo lo que había conectado en Womex y la gira se cayó. Fue un duro momento, después de trabajar duro todo el año por este objetivo, sin embargo, como dice el dicho, "no hay mal que por bien no venga". Y aunque no pude viajar a Europa para hacer el tour, Europa viajó hacia mi.

En Colombia estaban haciendo una feria artística llamada Barcú y yo sabía que venía el programador del Glastonbury porque alguno de los curadores que me había propuesto para un showcase me había comentado que iban a traerlo. No estaba entre los showcasing artists de la feria, así que tuve que ingeniármelas para que el programador me viera tocar en vivo, ya que no programa a nadie si no lo ha visto actuando en vivo. Hice mi propio showcase para que pudiera verme cantar en un hotel de la Candelaria, sector donde era la feria. Luego lo invité a conocer la catedral de sal de Zipaquirá, un lugar mágico en Colombia que se conecta con mis ancestros, con quienes estoy muy agradecida ya que me han apoyado durante todo mi proceso de internacionalización.

¿Después del Glastonbury cómo sigue la agenda de conciertos?


Luego del Glastonbury sigo al festival Días Latinos, en Amerfoorst Holanda, también nos presentamos en Amsterdam, para luego seguir por España con conciertos en Barcelona y Madrid. Retornamos a Berlín con miras a tocar en esta ciudad y continuar organizando la agenda para seguir con presentaciones en la República Checa y Dinamarca, donde haremos colaboraciones artísticas en estas y otras latitudes.

Recomienda tres bandas venezolanas y tres colombianas que sigas en la actualidad


De Venezuela: Amigos Invisibles,  C4 Trío y hay un joven que me gusta mucho se llama "Cuatro Sideral". Colombianas: Romperayo, Herencia de Timbiqui y la Payara.












lunes, 3 de junio de 2019

Alex Figueira: Play a los tambores, la consola y los tocadiscos.


Por: Marcel Márquez

Alex Figueira, es un músico y productor que ha conseguido satisfactoriamente en los últimos años, completar la cadena de producción de la industria musical independiente. Desde su estudio Barracao Sound  donde graba sus bandas, Fumaça Preta y el Conjunto Papaupa, su sello disquero Music With Soul donde prensa sus viniles y edita sus formatos digitales, hasta una tienda de discos donde vendió además de los discos de su sello, viniles de todas partes del mundo en todos sus formatos (12" 10" y 7"). Actualmente sigue produciendo música desde Amsterdam y mezclando como dj donde lo llamen para prender la rumba.


"Esto es un atraco/ llamen a los pacos/ pa que siga la trampa/ igualito son hampa". Esta era la única estrofa cantada de un tema, que vi hace un par de años en un video bastante sui géneris de una banda llamada Fumaça Preta. Llegué a esta banda investigando en internet nuevas propuestas de tropical bass y cumbia electrónica,  de una atrapó mi atención cuando escuché aquel slam caraqueño sobre una base de merengue psicodélico al compás de un órgano farfisa, a primeras señas. Indiscutiblemente el cantante era venezolano y comencé a seguir la pista de la banda.

Con el tiempo comencé a descubrir por las redes que tenía muchos amigos en común con el frontman de esta banda y que también, compartíamos la pasión desmesurada por coleccionar viniles de toda la bolita del mundo. En una conversación Amsterdam - Sao Paulo vía internet,  Alex Figueira amablemente respondió todas mis preguntas.

¿Cuál fue el último vinil que compraste en qué formato, cuándo y dónde?


Un lote de música ecuatoriana la semana pasada, con mi pana Pedro, que es uno de los jíbaros más duros de Caracas y siempre me consigue vainas chéveres. Los consiguió allá en el puente de las Fuerzas Armadas y lo que agarré fue lo que sobró, pues ya habían pasado varios buitres para llevarse la crema. Igual cero rollo, dejaron un montón de vainas buenas de folklore ecuatoriano que me encanta: sanjuanitos, valses, albazos... de muchos intérpretes que no conocía, me gusta mucho la música de ese país.

¿Cuál fue el último vinil que escuchaste antes de esta entrevista?


Special Recueil Souvenir ou Bembeya Jazz National


¿Llevas una cuenta aproximada de cuántos viniles van en tu colección?


Qué va, sólo sé que  son demasiados y ya no tengo donde meterlos. Me gustaría ser más selectivo, pero como soy muy ecléctico y muy curioso termino deparándome constantemente con música increíble, imposible dejarla pasar. No soy el Dalai Lama.


¿Cuál es el género que estás disfrutando más en este momento de tu vida?


No te sabría decir con exactitud, estoy muy enfocado actualmente con la música latina, tanto la que se hace en África como en latinoamérica, principalmente por estudios en la percusión. Mi profesor, el maestro Gerardo Rosales, es un melómano empedernido igual que yo, así que inevitablemente me veo rebuscando y reavivando en mi propia colección ya que este es uno de los géneros que más he coleccionado a lo largo de los años.


Con mi banda Conjunto Papaupa, siempre trato de buscar nuevas maneras de interpretar la música latina y sacarla de los penosos clichés donde está encajada acá en Europa. Para eso es fundamental entender y asimilar lo que se hizo en el género en los años de su apogeo y los discos son sin lugar a dudas la mejor escuela.



¿Vienes de la ola electrónica de los noventa y los dosmiles?


Que va, yo estaba demasiado carajito en esa época. Vengo del ska y el punk, en eso andaba, después vinieron otras vainas claro, pero empezamos por ahí.


¿Un set de Alex Figueira con viniles es totalmente orgánico y analógico o estás abierto a la    experimentación con elementos digitales, periféricos, samplers, synths, efectos?


Siempre estoy abierto a la experimentación en cualquier contexto. Por ahí tengo el MPC que compré hace poco, pero todavía no me he sentado a aprender a usarlo, una tarea que tengo pendiente.



¿Cuál es tu set up ideal a la hora de tocar como dj?


Un par de Technics, una mesa decente y un micrófono; con eso se puede prender cualquier rumba.


¿Puedes definir tu técnica al mezclar, te riges por el BPM o por la atmósfera que va generando un tema con otro?


Nunca me ha interesado la cuestión de los BPM, claro que me parece importante mantener una cierta coherencia de tempo, sin embargo me resulta mucho más importante crear una determinada atmósfera, dependiendo del tipo de set o el momento determinado del set en cuestión. A veces hay que sacrificar la matemática musical. Todo es cuestión de tacto y de no tener miedo de arriesgarse.




¿Qué es exactamente Latinos con Soul?


Es un festival en Ciudad de México organizado por Discodélic, la mejor tienda de discos de la ciudad y Nochenegra, una popular fiesta con música latina, africana y caribeña de alto calibre 100% en vinil con djs de varias partes del mundo enfocados en el rescate de la música latina más oscura y sorprendente en vinil. El cartel de este año, donde tuve la honra de participar, fue impresionante. Fueron noches inolvidables.

¿Cómo llegaste allá?

Me invitaron los panas de Discodélic que son muy buenos amigos.

¿Cómo encontraste la escena de Diggin y coleccionismo en México?

Bastante dinámica diría, muchos djs de alto nivel y una gran cantidad de discos circulando. Me sorprendió la gran obsesión de los mexicanos con la cumbia, ya estaba al tanto por toda la cultura sonidera, pero estar allí y verlo en carne y hueso es otro nivel. Hay una pasión vibrante por la música colombiana que se respira en ese ambiente, me parece algo bastante bonito.



¿Con qué material interesante regresaste a casa?

Mucha cumbia !Por supuesto¡ Las cosas más increíbles se las compré y cambié a Ruffy y Majoo (Discodelic). Varias cosas de centroamérica y Panamá sobre todo; ellos son probablemente de los mejores diggers a nivel mundial. Siempre tienen material de primera.



¿Cuántos años tienes viviendo en Amsterdan y cómo llegaste allá?

13 años ya. Vine para acá porque es un lugar de gente con mente abierta, donde hay poca desigualdad social y se puede ir a cualquier lado en bicicleta. Hay gente de todos lados también.

¿Sabes qué djs venezolanos han tocado en la radio que funciona en el Red Light Distict de Amsterdam?

Sólo sé del pana Trujillo (Andrés Astorga), si hubo alguno más no estoy al tanto.


¿Cuáles son tus venues preferidos en Europa para tocar como dj y como banda?

El fusion festival en Alemania y cualquier tagüara de Bristol o Lisboa



¿Están activos el Conjunto Papaupa y  Fumaça Preta?

Cómo no, tenemos varios conciertos en la mira.


¿Cómo y cuando surgen estas bandas?

Surgen a partir de experimentos que fui haciendo en mi estudio Barracao Sound, con la finalidad de hacer discos como los discos clásicos que me gustan y con el pasar del tiempo terminaron convirtiéndose en bandas propiamente dichas, casi que como por accidente. Fumaça empezó por allá por el 2013 y Papa Upa como en el 2015 mas o menos.


¿Han prensado en vinil las dos bandas?¿ Dónde pueden conseguirse?

Si, desde el principio. Los primeros singles salieron en mi sello Music with soul, se me agotaron hace mucho. Me imagino que por discogs habrán copias disponibles en este momento.


En dos de tus proyectos principales coinciden palabras del portugués ¿Hay alguna filiación directa con Brasil o Portugal?

Mi familia viene de Portugal, por lo cual crecí con ese idioma también. Hace mucho tiempo me enamoré profundamente de la música brasilera y no tengo dudas que, el privilegio de entender las letras, fue decisivo en ese proceso. Era inevitable que esa pasión terminára por transparecer en mi propia música.




¿Cuáles son tus tiendas preferidas para hacer diggin en Europa y en América?

Esa lista podría ser gigantesca, pero para no aburrir a nadie voy a decir las siguientes que son las que recuerdo ahorita:

*Discodelic (México)
*Superfly (Paris)
*Vinyl Spot (Rotterdam)
*Feira da ladra (Lisboa)
*Puente de la Av. Fuerzas Armadas (Caracas)
*Galeria Nova Barao (Sao Paulo)
*Praça tiradentes (Rio de janeiro)
*Feria de discos de Utrecht (Holanda)
*Feria de discos de WFMU (Nueva York)


Nombra cinco discos codiciados que están en cola y no has conseguido

Los Calvos - Y que calvos
Telela kebede - Alemiye
Orchestra Colón - Adan y Eva Garden of Edén
Alvorada dos novos (varios)
Burning Spear - Door Pepper



¿Cuándo fue la última vez que visitaste Caracas?

Hace 5 años, me gustaría mucho volver pronto.

¿Tuviste bandas en Caracas o eras dj?

Tuve un par de intentos de bandas que nunca se llegaron a concretar, me fui del país muy joven, tenía 16 años. Aunque ya era adicto a los discos, no me pasaba por la cabeza meterme a dj.

¿Estuviste en el puente de la Av. fuerzas Armadas la última vez que estuviste en Caracas, recuerdas qué compraste?

Cómo no, fui en reiteradas ocasiones. Compré una cantidad exorbitante de discos porque en aquella época tenía una tienda de discos aquí en Amsterdam Vintage Voudou y solía viajar mucho para adquirir material para la tienda. 



Lo que más me gustó de todo lo que me lleve en ese viaje, fueron varios discos de Folklore de sellos que ni yo sabía que existían; ediciones hermosas con mucha información.

¿Pabellón con baranda o asado negro?

Con esa si es verdad que me jodiste porque no como carne.

¿Cuyagua o Choroní?

Otra bien difícil, Cuyagua el sábado y Choroní el domingo.

¿A qué músico venezolano te gustaría tener como invitado en un disco tuyo?

Te podría dar una lista enorme, pero digamos que nadie me haría más ilusión que el maestro Ray Pérez.

¿A qué banda venezolana y a que tema de los 90 le harías un rework para editar en vinil?

Lo  haría plácidamente con cualquier temazo de Miguel Molly, Diveana, Roberto Antonio y Natusha.

¿Dónde te gustaría lanzarte una rumba en Venezuela, con qué djs y con qué banda en vivo?

La rumba de ensueño sería en una tagüara de la Avenida Lecuna con el Sexteto Juventud y bueno, para la lista de Djs habría que organizar un festival de varios días porque no habría forma de ponerlos a tocar a todos.


Y para terminar...Nombra algunos panas con los que te gustaría compartir esta entrevista

Ana Pantera, Javier Rata, Danel, Rafael Frías, Pedro Carrillo y Magú.