domingo, 17 de junio de 2018

Movimientos Aleatorios

                                 

Texto y selección musical por: Marcel Márquez

El universo musical de un melómano está compuesto de distintos planetas, galaxias y constelaciones de melodías y ritmos infinitos. El investigador se convierte en satélite y piloto de su propia nave espacial, recorriendo el espacio en busca de nuevos sonidos y mezclas de instrumentos de todo el planeta. Estantes llenos de discos de vinil, discos compactos y cassettes, bibliotecas repletas de libros y dvds sobre música, almacenamiento digital de terabytes llenos de discografías completas, documentales y ensayos; nunca son suficientes para llenar las expectativas de la siguiente búsqueda, el próximo descubrimiento, ese compromiso con un disco o un músico que está en la lista de espera. El tiempo nunca es suficiente, se necesitan horas extras para dedicárselas a cada artista, a cada ep o larga duración, es necesario entrenar el oído y dividir el cerebro en distintas islas para cada sonido y cada instrumento, sensibilizar la percepción, la respiración, los latidos del corazón para unirlos al sonido y formar un ritmo único para cultivar el espíritu. La medida del tiempo te persigue en este plano terrenal y es indispensable generar movimientos aleatorios para condensar toda nuestra información musical. 



La música tiene que sonar entonces, algunas veces necesita un orden y un sentido, otras sólo tiene que sonar sin razón alguna, se convierte en una necesidad vital para el vinil salir de su carátula, el cd de su empaque, o de la carpeta archivada en el disco duro. La música tiene que sonar, no puede estar en cautiverio, la vida de la música es una energía superior que moviliza el planeta en ondas sonoras, hay que desbloquear este poder energético y canalizarlo responsablemente para la evolución del planeta. El coleccionista debe generar movimientos aleatorios de su archivo musical y transgredir la rutina de la acumulación, convertir esas canciones que no se escuchan a diario o nunca, en las canciones de todos, en la música que se va esparciendo en ondas a través del mundo por los medios que sean, físicos, digitales, espirituales, mantras esenciales para transitar la tierra resistiendo el desbalance y generando un equilibrio para el alma. 


Estos movimientos aleatorios vienen desde el caribe cósmico, un trópico 70, el resultado de una fuerza cósmica cari cari, son los latidos de Afroraizz hi-fi, es la esencia que me despega de la tierra para convertirme en uno con la música, con el planeta, con todos los seres de la tierra que armonizan con ritmo y melodías su transito del día a la noche, del rio al mar, de la sabana a la montaña. Es una ofrenda para llenar los huecos del desasosiego y la ansiedad, que generan estos tiempos turbulentos donde el planeta nos sacude para enseñarnos a vivir. 

En estos movimientos aleatorios, nos acompañan:
Tema

1. Agua pura *Raio


2. Inhale *Stuart McCallum


3. Venus *Sufjan Stevens, Nico Muhly, Bryce Dessner, James McAlister


4. Naked *Neneh Cherry


5. Jump in *Anoushka Shankar (Feat. M.A.I)


6. Holy smoke


7. Waves *Buika


8. The season – Carry me *Anderson Paak


9. Fancy Man *Devendra Banhart


10. You can Be Your Silhoutte *King Gizzard & The Lizard Wizard


14. Tropicalia *Beck


12. Caníbal *ILe


13. Un beso *Cocorosie


14. Marinero Wawani *Monsieur Periné


15. My soul, my spirit *Paolo Fresu & Omar Sosa

Click aquí para escuchar


jueves, 29 de marzo de 2018

CCS Groove





Texto y mixtape por: Marcel Márquez

Esta selección compila una parte importante del groove global de la década del 70 con el sabor nuestro, el ingenio local y nuestras raíces musicales. Estando en la ciudad de São Carlos (Brasil) a finales del año pasado, las mañanas siempre estaban cargadas de este groove mientras preparaba el desayuno, revisaba correos y me reinventaba el día. A partir de ahí el 100% de este tracklist, sonó en un par de entrevistas de radio y en varias celebraciones nocturnas, donde llegaban brasileros con la cara desencajada de asombro a preguntarme que estaba sonando. Yo lleno de satisfacción siempre respondía: Es venezolano, antes de soltarle el nombre del tema y el artista.


He vuelto a Caracas y me he bañado de Waraira Repano y de agua de mar, porque como bien lo dijo el poeta Caupolicán Ovalles “Caracas es del mar”. Pienso que estos dos componentes mezclados a fuego lento, son la receta del groove caraqueño; la majestuosidad de esa montaña que nos une al mar caribe. Para mi, el avila no nos separa del mar sino todo lo contrario, es parte de un cuerpo compuesto por el valle de Caracas, la montaña y el litoral. Los caraqueños tenemos el groove y la cadencia de las olas, la frescura y el misterio de la montaña, la visceralidad de la calle; de ahí la identidad y el ADN de nuestra música. Estos 11 temas creados en la década del 70 hablan o mejor corrijo, cantan y suenan por si sólos.


1. Polvo lunar – Miguel Angel Fuster


2. The message – Gerry Weil


3. El mercado – alex Rodriguez


4. Gavilan - Vytas Brenner


5. Irene – Aldemaro Romero


6. San Juan, tambor y fuera – Un Dos Tres y fuera


7. Campesina – Spiteri


8. Caramelo y chocolate – Sexteto juventud


9. Oh baby – Federico y su combo


10. Mundo – Tsee mud


11. People – Ladies W.C


Escuchalo en este link: CCS groove

jueves, 25 de enero de 2018

São Paulo, museo a cielo abierto



Texto y fotos por: Marcel Márquez



São Paulo es una ciudad extrema en todo sentido. En relación a sus dimensiones y superficie es descomunal, donde coexisten más de 20 millones de habitantes, una densidad poblacional igual o mayor a la de cualquier otro país de Latinoamérica. Es la gran metrópoli de América del Sur y la tercera del continente, antecedida por Ciudad de México y Nueva York. Es la capital financiera y cultural del país, en donde todas las tendencias globales de vanguardia se hacen latentes en cada rincón de la ciudad. Pero esta gran ciudad deslumbrante ante los ojos de cualquier viajero, no escapa a las injusticias sociales, la exclusión y las miserias del resto del mundo. Por el contrario, São Paulo sufre una gran disparidad socioeconómica, con más de 2000 favelas que carecen de servicios públicos básicos.




El arte urbano es una de las expresiones con las cuales los jóvenes drenan la densa energía que genera esta megalópolis. Paredes, muros, techos, edificios completos, postes, tubos, teléfonos públicos, vallas, puertas, escaleras, suelos, cajas de electricidad o cualquier superficie que aguante color y creatividad se convertirá rápidamente en un formato de expresión artística. Esta cualidad, que mantiene una simbiosis entre el artista paulista con su entorno, ha convertido la ciudad de São Paulo en el gran museo a cielo abierto de Latinoamérica. En cada una de sus calles encuentras desde microformatos de arte urbano, como detalles en semáforos o teléfonos públicos, hasta macroformatos en edificios de más de diez pisos. Todas las calles tienen su propia colección de obras, cada barrio sus artistas y cada artista su identidad.





Nombres de reconocimiento mundial como Os Gemeos o Kobra dejan ver sus grandes formatos en muros y edificios de las principales avenidas de la ciudad. Otros artistas locales como Prozak, Boleta, Milo Tchais, Tarik, Ninguém Dorme, Sipros, Jerry Batista, Zumi y Digital Orgánico son símbolo de distintos barrios, dando vida con su obra a cada rincón de la ciudad. Es increíble la armonía que pueden generar en espacios de la ciudad estas manifestaciones que le ofrendan una trascendencia simbólica a espacios y materiales muertos y sin alma.




Vila Madalena


Vila Madalena es un barrio donde se mezcla el arte y la frivolidad snob en un mismo espacio. Puedes encontrar espectaculares tiendas de discos como Patuá, tiendas de accesorios para fumadores como Inca, café librerías, librerías independientes, macrolibrerías, un hostel tatto, tiendas de diseño, galerías de arte, bares con 101 cervezas artesanales locales, bares multiculturales como Nossa Cassa Confradia das Ideias y un universo de goce para sibaritas. También encuentras trampas del capitalismo verde como un restaurante que se llama Veganería o un supermercado orgánico donde un kilo de papa cuesta 600% más caro que en el mercadillo sabatino de cada barrio. Esa es Vila Madalena, una mezcla heterogénea y diversa donde cualquiera que visite sus calles va a encontrar su espacio. Así es São Paulo.

Además de ser reconocida por su diversidad cultural, la Vila Madalena es conocida por ser la cuna del arte urbano. Fue en este barrio donde se originó el graffiti en la ciudad. Y fue en la década del 80 cuando apareció en una pared de la rua Gonçalo Alfonso una imagen del hombre murciélago. Desde entonces comenzaron a llegar artistas de distintas zonas de la ciudad a pintar grandes formatos a lo largo de este callejón y bautizarlo más adelante con el nombre de Beco do Batman.




Si se baja por rua Harmonia, cuando llegas a la esquina de la rua Aspicuelta, empieza a sentirse una atmósfera de galería. A lo lejos se comienzan a ver colores por todas las paredes. Avanzando por Harmonia aparece una pared alada, donde los peatones hacen cola para fotografiarse simulando ser unos ángeles. A partir de este punto la armonía visual rinde honores al nombre de la rua. Si miramos a la derecha, el rostro de una mujer afrodescendiente con turbante y sosteniendo una vasija de barro se impone en una pared de unos seis metros de largo. Sobre las alas y los ángeles improvisados, aparece una pared de unos 15 metros de alto con una constelación de estrellas y un prisma colorido en el medio.





Todavía faltan varios metros para la entrada de Beco do Batman y, a cada paso, aparecen obras de arte en el concreto, edificios de dos y tres pisos, estacionamientos, tagüaras, postes de luz, todo se convierte en una superficie ideal para la expresión artística. Inclusive en la acera que hace frente a la entrada del callejón del hombre murciélago, se deja ver una galería donde el formato callejero pasa al tradicional cuadro enmarcado y colgado en la pared y algunos artistas mutan de héroes anónimos de esta metrópolis a estrellas visibles y cotizadas de la plástica paulista. Los precios son distintos según la obra y el artista en la galería A7ma, espacio dedicado exclusivamente al arte urbano.

Beco do Batman

Unos 50 metros antes de que llegue a su final rua Harmonia, entre dos bares tradicionales brasileros, decorados por artistas urbanos, aparece el portal que abre a la vista un universo cromático y figurativo donde el viaje puede durar horas para los admiradores del arte. Si vienes de rua Aspicuelta, que es el acceso más común, el recibimiento lo hace un teléfono público rosado con un pez de ojos grandes que dice “Liga pra dizer saudade” (llama para decir que te hace falta).






“Beco do Batman es lo que llaman un callejón sanitario, un callejón por donde pasa un desagüe subterráneo, por eso las fachadas de las casas no dan hacia el callejón sino a sus partes traseras. Por eso hacia adentro del callejón no había control policial ni de los vecinos, entonces el graffiti y la pichação fueron surgiendo naturalmente”, cuenta Prozak desde la galería “Local Studio Arts”, ubicada en una de las casa que le dan la espalda a Beco do Batman. “Cuando era niño ya existía el callejón, pero era muy distinto, era muy oscuro, daba miedo pasar, la gente pasaba en carro”.






En otra conversación con Lauro, gerente de la galería Alma da Rua, nos contó dos versiones sobre los orígenes del callejón. La primera es la historia de un artista de esténcil de los años 80 que comenzó a pintar unos murciélagos en las paredes, que junto a la oscuridad del espacio generaban la atmósfera perfecta para el nombre que lleva desde entonces. La segunda es la más popular y es la que menciono más arriba.


Al entrar al Beco do Batman te reciben dos murales de gran tamaño y un suelo totalmente empedrado. El camino de varios metros viene acompañado de mucho color, creatividad, y turistas haciendo poses raras delante de los murales. Los fines de semana hay artistas vendiendo obras en formatos pequeños y portátiles y en la entrada toques de samba y un modesto soundsystem. Con suerte puedes encontrar artistas restaurando sus piezas o reinventándose sobre piezas viejas. Yo corrí con la suerte de encontrarme a Zumi y a Digital Orgánico creando nuevos trabajos para este 2018 sobre sus trabajos antiguos. Definitivamente el Beco es para ver y no para leer, así que dejo un link al álbum que quedó aparte de las fotos de este reportaje.


1 https://brasil.elpais.com/brasil/2017/01/18/politica/1484769932_342623.html. Gracias a Valentina Figuera Martínez por traducir este dato.








+ Fotos Sao Paulo

+ Fotos Beco do Batman









sábado, 16 de diciembre de 2017

La Seguridad Nacional: Una para Dios y Una para el Diablo (III)


Un documental engatillao

Por: Marcel Márquez

La casual y misteriosa aparición consecutiva de unos Lps de Documento de actitud firmados por sus integrantes en marcadores plateado y dorado, incubaron en mí el gusanillo de la curiosidad. Tuve, entonces, la ingenua idea de hacer un documental, una empresa que lleva por nombre una palabra con una carga semántica muy seria. Yo, muy ingenuo, pensé que con solo tener una idea se producía un documental, sin pensar que para eso se estudia y hay que transitar varias etapas de ensayo y error durante años.

Para no estrellarme sólo, convoqué a dos compañeros que sí estudiaron y transitaron etapas durante años en el terreno audiovisual; además, les gustaba la banda y por solidaridad (pienso yo) no querían ver naufragar a su amigo en los mares del desengaño creativo. El equipo estaba listo. Un argumento, equipos bastante limitados, pero que hacían el trabajo; buenos contacto




Sinopsis (Primer borrador 11/2016)

En noviembre del 2015, llega a mis manos un ejemplar del único disco de vinil editado por la banda La Seguridad nacional en 1991. Este LP convertido con los años en un objeto de culto para melómanos y coleccionistas, fue durante un largo tiempo codiciado por mi constante ambición de reunir piezas fonográficas de distintos géneros que han dejado huellas en mi formación musical y en mi vida.

La carátula de este LP tiene una particularidad: está autografiada en marcador color dorado dedicado a la persona que tuvo la amabilidad de cederme tan preciado fetiche para mi incurable melomanía. Justo un año después, en noviembre de 2016 asisto a un encuentro de coleccionistas entusiastas del vinil y la música en formatos físicos (cassettes, cds, dats, dvds), donde con orgullo exhibí uno de mis trofeos en 12” (doce pulgadas) más preciado. Muchos admiradores de la banda se me acercaron para ver si era real, hicieron preguntas y tomaron fotografías. Entonces apareció quien sería una posible pieza de un rompecabezas que días después me animaría a comenzar a armar por el mágico desarrollo de los acontecimientos. Una chica me dijo:“Tengo rato viendo tu disco y me llamó mucho la atención que esté autografiado con marcador dorado. Para verlo: ¡Ja! Justo tengo mi copia en casa firmada y dedicada por Gustavo, Cangrejo y Yatu con la misma fechacad y el mismo marcador”. Sonreimos, intercambiamos anécdotas y nos despedimos.

Al día siguiente camino a la feria del libro en Bellas Artes, me detengo en un puesto improvisado de venta de viniles y cds usados, como es costumbre para mí me detuve a diggear, y ¡zas! ¿Cuál es mi sorpresa? Aparece el mismo LP de La Seguridad Nacional (inconseguible desde el año 92) esta vez dedicado en marcador plateado al hermano del hombre que lo tenía en venta. “Ese disco no los regaló Yatu a mi hermano y a mí, si cualquiera de los dos se entera que lo estoy vendiendo se arrechan conmigo. Pero ¡Coño! La vaina está jodida”. Saqué el dinero de mi bolsillo que minutos antes tenía otro destino, pagué y me fui con una sonrisa dibujada en el rostro pensando en los tres héroes nacionales de la contracultura de este país.

Ya en mi cueva de melómano con el sistema de sonido a punto, el tocadiscos calibrado y la escobilla de fibra de carbono en mano, me dispuse a comprobar el estado del vinil; mientras repasaba por enésima vez la parte trasera de la portada donde aparecen las letras de las canciones, la dedicatoria y agradecimientos. Entre muchos otros hay cinco nombres que son la llave para reconstruir la historia de esta pieza histórica del rock nacional. Avadhuta Maharaj (maestro espiritual), Cayayo Troconis (hermano musical), Elmar Leal (ingeniero de sonido), Roland Streuli (fotógrafo) y Cangrejo (arte de la carátula). Así comienza este viaje con un ticket one way con fecha de salida y un retorno incierto.


Con esta breve sinopsis convoqué a César Vázquez y su compañera Indira Monzon. Nos reunimos en Bellas Artes, donde ellos en seguida comenzaron a aterrizar la idea a un lenguaje y un terreno audiovisual. Nos propusimos un lapso de tiempo para cada etapa, que por su puesto no cumplimos, y no por falta de ganas, sino más bien de recursos.

En el proceso de preproducción, la investigación ya estaba andando desde mucho antes, los contactos fueron surgiendo poco a poco. Una llamada a Gustavo Corma, una cita concretada con fecha y hora con Roland Streulli, conversaciones aisladas con cuarentones y cincuentones que vivieron la época intensamente o de retruque y, lo mejor de todo, la coincidencia de una feria de viniles donde se reunían muchos personajes ligados de alguna forma a la banda, por amistad, colegas musicales o fanáticos. Entonces arrancaba el viaje.

Rodaje

Como primera pauta tuvimos la feria de viniles. Nuestro objetivo era recoger testimonios con personajes de la época y principalmente realizar una entrevista con la dueña de uno de los discos autografiados, Anja Kreeft, una alemana encantadora que tiene toda su vida viviendo en Venezuela y aportando su energía a emprendimientos culturales alternativos. Anja tuvo una banda de punk en los 80, fue pionera de la cultura electrónica y los raves en Venezuela (aclaro y -léase bien- pionera), coproductora de la fiesta electrónica de Patanemo durante el eclipse solar del 98 y de las primeras fiestas electrónicas underground hasta principios de siglo, cuando todo el espíritu de aquellas reuniones se fue banalizando y siguió por una ruta agresivamente mercantilista.

Anja nos relata su vínculo con Documento de actitud, en una conversa muy relajada en el patio de una casa en Altamira. Al abordarla, preguntándole qué recordaba del día que le autografiaron el disco, la repuesta fue un contundente “no me acuerdo nada, eso está borrado”, seguido de una carcajada, algo totalmente comprensible tratándose de una anécdota que viajó en el tiempo y le pregunta tenía 25 años de delay. “En el 85 tuve una banda de punk que se llamó 'Cahos total'. A través de ese grupo conocí a todos los músicos de esa época (…) Después en los 90 yo compartí con mucha gente que nombran aquí en la parte de abajo [refiriéndose a la carátula del disco que sostenía en sus manos]. Íbamos mucho para Choroní, me acuerdo de una anécdota una vez que Gustavo se estaba bañando en el mar y se dio un golpe durísimo en la cabeza con una piedra, pero son muy fugaces los recuerdos de aquella época. Aquí en Caracas nos reuníamos en lo que era Cocos después el Divine, bueno y toda la selección de barcitos donde tocaban los grupos Desorden Público, Sentimiento Muerto, Zapato 3, fiestas privadas, casas abandonadas”. Así, Anja amablemente nos regaló su testimonio sobre la época en la que el disco Documento de actitud dejó un punto de quiebre en la historia del rock nacional.

Por su parte, Orleans Márquez, punk caraqueño vieja escuela, y Moisés Flores (Sofía Insomnia) coinciden en los relatos de historias que orbitaban alrededor de La Seguridad Nacional, en los que personajes como Buba, Juan Carlos Sendin (Priyananda) y su hermano Pablo, Mayantaka, entre muchos otros nombres de la escena punk de los 80. También coincidieron con lugares como el Carnaby de Sabana Grande, el Julius en Chacaito, L’antro, Mata de Coco y por su puesto el templo Krishna de Los Chaguaramos. La Ladilla de Karakas, Trance Nuance, Sentimiento Muerto y Zapato 3 fueron bandas que permanecían cercanas a La Seguridad Nacional, según nos contaron Orleans y Moisés. En otro testimonio, el periodista y promotor cultural Kelvin Malavé nos narró cómo estuvo horas en el concierto Iberoamericano de rock del año 91, con su ejemplar de Documento de actitud autografiado por la banda, casualmente con el mismo marcador dorado con el que habían sido firmados los otros.

Roland Streuli: De Lausana a Maripérez

























La cita fue en Maripérez, en su taller de fotografía desde hace más de 30 años, donde fotografió a Gustavo, Yatu y Cangrejo un día del año 1991. El mismo taller donde posarían desnudas las actrices Alicia Plaza, Tatiana Capote y la modelo Aguasanta, íconos de la voluptuosidad femenina de los años 80. Roland Streuli es una de esas excentricidades que el destino sorteó a Venezuela, como Gerry Weil o Vytas Brenner, es un europeo que se rindió a las bondades de nuestro país caribeño, un suizo de la ciudad de Lausana enamorado de la arepa, el mar de bahía de Cata, los teatros caraqueños y las bailarinas venezolanas. Roland es pionero en el arte de la fotografía para teatro, danza y ballet, y en la década de los 80 y los 90 uno de los fotógrafos más cotizados en el país a la hora de registrar imágenes para carátulas de discos.

Para Documento de actitud se solicitaron sus servicios como fotógrafo. En su taller, Roland nos contó la experiencia de esa fotografía que marcó la historia del rock and roll venezolano. La foto fue realizada justo en el espacio donde aparecen los tres discos autografiados, con una iluminación especial para teatro, “creando una atmósfera vampiresca, que era lo que me transmitían esos carajos”, comentó Streuli. “Yo, con el que más echaba vaina era con el flaco moreno de crespos, que estaba loco de bolas”, contó refiriéndose a Cangrejo.

En conversaciones distintas, con Gustavo Corma por teléfono, y Yatu en un concierto de él en el bar La Patana, ambos recordaron afectuosamente a Roland y le enviaron saludos.

Tengan La Seguridad que este no es el final


Tras las primeras entregas de este reportaje, hubo un feedback interesante de Gustavo Corma, quien, luego de agradecer por las letras en homenaje a su banda y catalogar la primera parte como “excelente”, dejó en los comentarios unas aclaratorias precisas sobre nombres y personalidades relacionadas con Avadhuta.


A Cangrejo, por su parte, el post en Facebook de la segunda parte le funcionó para concretar una cita con Moisés Flores y Kara Febles para entregarle unos dibujos, que días después publicó Moisés, mostrándonos una ilustración de altura del proyecto Sofía Insomnia.

Gustavo Montaño hizo un contacto por chat contándo los orígenes del logo de La Seguridad Nacional, así como anécdotas de su separación de la banda y sus largas conversaciones con Yatu en la puerta de entrada de la casa de Gustavo Corma.









Así termina -por ahora- este viaje fuera del tiempo por las entrañas del rock venezolano, dejando un documento para la historia del rock local y afianzando la actitud de una tribu transgresora e irreductible que camina por una cuerda tensa en diálogo constante con Dios y con el Diablo.

viernes, 8 de diciembre de 2017

La Seguridad Nacional: "Una para Dios y una para el Diablo" (II)


Documento de Actitud: Rock and roll dañado y callejero

Por: Marcel Márquez/ (II)

Documento de actitud es el nombre del único Lp editado de manera oficial de la banda La Seguridad Nacional. Fue prensado en formato vinyl 12” con una reproducción de entre 500 y 1.000 viniles, característica que lo convirtió de inmediato en un disco de culto dentro de la historia del rock iberoamericano. Es un disco orgánico en todo sentido, un disco con alma, desde la fotografía de la carátula, el arte y el diseño en general, la grabación, las composiciones, las letras y esencialmente su dedicatoria. Fue grabado y editado en 1991 de manera independiente, un emprendimiento bastante audaz y arriesgado para la época, cuando todavía la industria musical venezolana estaba controlada por dos grandes sellos discográficos. En todo sentido, Documento de actitud dejó un testimonio de la época en la cual fue grabado, y un primer impulso a una escena de rock alternativo que, durante toda la década, fue creciendo significativamente gracias a distintos circuitos, festivales y locales nocturnos que fueron consolidando un movimiento musical urbano y de vanguardia.

Dos de sus integrantes tienen autocríticas muy severas con relación a su única producción fonográfica. “A mi entender, Documento de actitud es uno de los discos más malos que he escuchado”, suelta Cangrejo justo antes de una carcajada cargada de sorna. Yatu, por su parte, cuando es interpelado por Kara Febles en una entrevista sobre su opinión de lo que dijo Cangrejo, sin tan si quiera tomar aire y de forma instantánea, responde: “Bueno, estoy de acuerdo con lo que dice el Can, ese es uno de los peores discos de nosotros, que fue el único que grabamos”, comentario seguido de una carcajada con la misma sorna de su compañero de banda.




La portada de Documento de actitud estéticamente representa la esencia de la época, el dark y el post punk de los 80 condensados en el inicio de una nueva era de fin de siglo, representa la oscuridad de esa temporada intensa que vivieron en su juventud los integrantes de la banda que comenzaban a enfrentarse al enigma de la “madurez” y que empezaban a explorar nuevos matices musicales. Es una fotografía en blanco y negro, que vista de frente nos muestra a Yatu a la izquierda, Cangrejo en el centro (un poco más arriba en relación a Yatu) y Gustavo Corma a la derecha en una posición espacial diferente entre la altura de Yatu y Cangrejo. Los tres tienen miradas intensas y profundas que, en un segundo, invitan al observador a conocer -si se atreve- lo que hay detrás de esos ojos que reflejan la vida de un borderline, fonánbulista que camina en la tensa cuerda que divide el bien y el mal.

El arte del disco es obra de Cangrejo en su totalidad. La paleta de colores es rojo y negro, tal vez intencionalmente o quizás casualidad, colores que identifican al anarquismo. Es un arte totalmente orgánico, pero a la vez exquisito y de alta factura. De haberse conocido Cangrejo y Jean-Michel Basquiat, el arte nos habría dejado una gran amistad histórica. La primera ilustración que nos encontramos al frente es la tipografía del nombre de la banda compuesta con una mezcla de elementos iconográficos del Shivaismo y la demonología. La “S” arranca con un tridente que bien podría ser el de Lord Shiva o el del diablo al que nos acostumbró la cultura occidental. Me inclino más por el de Lord Shiva, tomando en cuenta el vínculo directo de la banda con el hinduismo. La letra “E” es un tridente y a lo largo del título “Seguridad Nacional” se repiten las puntas filosas de este elemento iconográfico del dios hindú. La segunda “D” representa la luna de Shiva, que lo acompaña en la mayoría de sus imágenes sobre el lado superior derecho de su frente. Y las dos “I” están compuestas de un hueso y un cráneo o calavera, elementos característicos de los aghoris, monjes ascetas shivaistas o devotos del shaktismo que poseen una sensibilidad especial para comunicarse con entes pertenecientes a otros planos y dimensiones, especialmente con los muertos.

En la parte inferior de la portada se identifica el nombre del disco, Documento de actitud, de manera sencilla con letra corrida de color rojo y entre paréntesis. Quiero aclarar que mi interpretación es totalmente personal y subjetiva, no quiere decir que haya sido la intencionalidad de la banda ni de Cangrejo expresar a través de su arte lo que reflejo en mi análisis individual.



Seguimos con las ilustraciones, en la parte trasera de la carátula nos encontramos más elementos del shivaismo, los aghoris, y ahora sí, claramente de demonología; aparecen caricaturas de un par de demonios con sus respectivos cachos, todos estos elementos enmarcando el contenido del centro compuesto en su mayoría por letras. En todo el centro de la carátula aparece el espectacular logo de la banda, que es esa calavera con orejas de Micky Mouse que nos a perseguido a muchos desde la adolescencia. Y a partir del logo se despliega un crisol de imágenes y letras alrededor de toda la carátula donde van apareciendo dibujos alusivos a las letras de las canciones: dos soldados al lado del titulo del tema “G.I Joe”, una ilustración de Gustavo Corma al lado de despecho, una torta con un tridente en el medio y una ilustración de Saraswati en "Cumpleaños" y, en general, ilustraciones alusivas a la banda y las letras de las canciones.

En el lado A, en el centro del disco (la galleta), aparece la ilustración de una deidad que evoca las imágenes de Lord Shiva y Maha Kali en el mismo dibujo, las manos alzadas en postura de danza tandava, la luna creciente al lado de la cabeza, un collar de cráneos que forma parte de la iconografía de Kali, en la parte inferior izquierda (vista de frente la imagen) más elementos de Shiva como el tridente (trishula) y el tambor damaru, a la derecha una cobra, los mensajes "hare krshna" y "haribol" a ambos lados, y abajo en el centro la descripción de los tres temas de este lado del disco: 1. El despecho, 2. G.I Joe y 3. Cumpleaños. Todos estos detalles dentro de un circulo compuesto por el nombre de la banda en la parte superior, calaveras a los dos lados y en la parte inferior el mensaje “Rock and roll callejero independiente para ustedes”.



En el lado B, al centro, una ilustración con Cangrejo al medio, Yatu a la izquierda y Gustavo Corma a la derecha. Debajo de Cangrejo se lee “venta directa” y sobre sus cabezas ¡¡Nitae goura, haribol!! En la parte inferior, al centro, las canciones de ese lado B: 1. Chivo, 2. Me toca y 3. La danza de los demonios, seguido al final del mensaje “Rock and roll de la calle”. Todo esto al centro de un círculo conformado por el nombre de la banda en la parte superior, calaveras a los lados y en la parte inferior el mensaje “Dedicado a nuestro maestro espiritual Avadhuta Maharaj, Hare Kirshna”.

El disco tiene una dedicatoria especial: “Dedicamos este disco a Dios, ofrecemos nuestras respetuosas reverencias a nuestro amigo y guía Srila Avadhuta Maharaj. NITAE GOURA, HARE KRSHNA Y ¡¡HARI BOL!! A nuestros padres y madres”. Un año antes Avadhuta abandonaba su cuerpo y misión en este plano material.

En los agradecimientos aparecen personajes de la música como Abraham López (hermano de Yatu), “Cayayo x sus efectos Ibáñez y por facilitarme todo para hacer esta carátula realidad” (sic) y siguen apareciendo personajes como Elmar y Carmen Leal, fundadores del TAS (Taller de Arte Sonoro); Erika Tucker, reportera musical para la época y actualmente madre Shaktiananda. También aparecen amigos de los integrantes de la banda, personajes de la nocturnidad caraqueña de los 80 y 90, como Magaly de Oliveira, o personajes de la bohemia merideña, como el recién fallecido “Chino” Camargo. En uno de los espacios del universo en que se convierte la carátula entre tantas letras y dibujos, aparece “Concepto y arte de carátula: yo mismo, Cangrejo. Septiembre de 1991 en la casita, donde Cayayo”.

Lado A

1. El golpe seco de un acorde es el preludio a un grito desesperado que se lanza al vacío, sombras y oscuridad en las melodías hasta que aparece Gustavo Corma: “No puedo seguir así / todo a mi alrededor es un lamento / y es que no puedo seguir así / vivir sin ti es un solo tormento”, comienza el descenso a un estado depresivo y un despecho sin retorno. “Estoy cansado de pensar en ti / soñarte y no tenerte”, la obsesión por la perdida y la neurosis de querer cambiar el pasado se hacen latentes. “La vida se me escapa / se me va y tu no estás presente”, aparece el miedo a la minusvalía por la ausencia de un amor perdido. “Nada me interesa / en este maldito lugar todo molesta”, la apatía, el aislamiento van progresando ante la confusión. “Con nadie quiero hablar / tengo el sonido de tu voz en mi cabeza”, el aislamiento es la opción para librar esa batalla masoquista entre el ego y el dolor del rechazo. Sigue la letra con un par de versos más, hasta que llegamos al clímax de la desesperación donde el vacío del abismo empieza a tornarse muy oscuro, negro, donde la comunicación con entes del más allá se vuelve más clara que con la realidad turbia que hay alrededor.


Seguramente hay muchas noches de insomnio, aguardiente y alcaloides varios, entonces el despecho se convierte en un estado meditativo donde se enfrenta y se exorciza el ego para quemarlo y que renazca de las cenizas. “Quisiera desaparecer / salir de aquí o borrarte de mi mente / pero nada puedo hacer / quererte así me llevará a la muerte”. Cuando aparece como opción abandonar el cuerpo, la opción viene acompañada de una sensación de bienestar, anunciando que todo está pasando y que realmente hubo una pequeña muerte, necesaria para continuar.

2. Una marcha, un riff de guitarra y un redoble de tambor como impulso para un contundente “Present arms”, seguido de un breve coro “G.I Joe / G.I Joe” dan inicio a un post punk psicodélico, si es que esta excentricidad existe, donde se desarrolla un instrumental matizado con balbuceos en inglés, español y spanglish, claramente ridiculiza al ejército de Estados Unidos. Entre “Move Mother fuckers, kill”, “Hágase su voluntad / así en la tierra como en el cielo (...) U.S.A boy” y “G.I Joe”, al frente de esas armonías vocales de Yatu muy a lo Klaus Nomi, se va diluyendo el tema para volver a caer en la marcha inicial y terminar con un divertido solfeo de voces tarareadas.

3. Una predica lejana y un mantra con una voz muy suave comienza a lo lejos, hasta que agarra fuerzas para lograr distinguir las palabras “Sri Bhakti viraham divyam Avadhuta jagadgurum...” Transitar el dolor de la pérdida de un amigo puede ser bastante duro, pero ese tránsito puede complicarse más cuando el amigo es también tu guía, tu maestro espiritual y la carga se vuelve más pesada cuando esta persona muere en las circunstancias que puede hacerlo un Avadhuta.

“ ‘El cumpleaños’ se compuso después de la partida de mi maestro espiritual, mi gurudeva Avadhuta Maharaj, y el mantra que tu oyes es el que le dieron en India. Avadhuta quiere decir ‘aquel que no tiene nada’, que está loco, que está más arriba (…) más allá de las reglas. El avadhuta es un ser que ya se ha liberado de todo, incluso de las reglas religiosas. Entonces cuando mi maestro espiritual fallece, que fue un golpe casi tan duro como cuando se murió mi papá, por su puesto, entré en un estado como de depresión. No una depresión así como de quererme suicidar, pero sí una depresión... ‘¿y ahora que hago?’ Basándome en las enseñanzas de él decidí que había otra cosa, por eso dice la canción ‘Por las puertas del infierno camino al cielo’, porque cualquier cosa mala que le pase a uno, tiene que convertirse en algo bueno. Yo la volví una canción. Una canción dedicada a él y la escribí el día de mi cumpleaños, me imagino que estaba en algún estado alterado por que era mi cumpleaños...y por eso es tan dark”. Así rememora Gustavo Corma la composición de este tema, uno de los que más resalta en el disco y define su esencia como un todo.

Lado B

1. Un feedback al mejor estilo Sonic Youth le abre paso a unos gritos de desesperación seguidos de una frase un poco incongruente con la sensación de angustia que genera esa voz que sale de las vísceras. La frase se convierte en un acto de determinación para soslayar el desespero. “Estoy bien pero es de noche / no me gusta ver la luz / mi cuerpo suelta un derroche / voy viajando en autobús”.

Convertirse en un trashumante a veces son consecuencias circunstanciales y otras son firmes decisiones de vida. Ese autobús de Yatu y la Seguridad Nacional, es donde viaja una tribu de los 80, los 90 y un grupo menor de los 2000; es un bus que avanza en el borderline del sueño y la realidad. Que avanza con la carga histórica de una contracultura incomprendida y transgresora que caminaba en un filo de navaja entre Bellas Artes y Sabana Grande, para después buscar regocijo en el templo de Los Chaguaramos, el Ávila y las montañas de Mérida. El autobús casi siempre viaja de noche y las preguntas recurrentes son “¿Sabes a dónde estás? ¿Sabes cuándo morirás? ¿A dónde vas? ¿Con quién estás?”.

2. Este autobús tiene paradas aleatorias donde se van bajando y se van montando pasajeros, unos se mudan de autobús, otros se quedan en la carretera, otros abandonan esta dimensión y trascienden unas veces, otros descienden. La atmósfera oscura de Documento de actitud demuestra que en la vida se aprende mucho y que aprender a veces duele y a veces duele mucho. “Todos mis amigos se fueron, ya no están / espero que un día nos volvamos a encontrar (...) Y me toca vivir mi soledad / a mi me toca sentir esta ansiedad / a mi me toca incluso llorar...” Cuando se nace con la estrella de una sensibilidad artística en particular, la expresión es el oxígeno, sino expresas estás muerto y se puede morir de muchas formas: morir diariamente, morir espiritualmente, morir éticamente y la que puede ser más digna para algunos, la muerte fulminante.


3. Para vivir entre demonios hay que conocer su ritmo y para conocerlo muchas veces hay que ser demonio. “El mundo está en manos de demonios / y el mundo no es como lo ves / algunos lo miran al derecho y otros lo ven al revés”. Vivir en el borderline te da una vista de 360 grados que permite ver el mundo al derecho y al revés. “Este es el mundo bizarro / es de arriba y es de abajo”. Ahí están las herramientas, hay hachas para tumbar árboles y semillas para sembrar otros, ¿el secreto? No hay, aleatoriamente hay que tumbar algunas malezas, aprovecharse de otras, sembrar algunas semillas, dejar otras en el camino y seguir.


“Documento de actitud se grabó digamos, como si fuera una buena maqueta... Fuimos al Taller de Arte Sonoro con Elmar Leal, de pana, así, les pagamos lo que podíamos pagarles y grabamos en 10 horas, todo eso que está ahí”. Así define Gustavo Corma este disco de culto que 26 años después dejó una semilla que germinó en el árbol genealógico del rock venezolano contemporáneo.


(El enlace es del disco Documento de actitud, con el bonus track: “Del campo a la ciudad”. Este tema no aparece en el disco original).