Durante la última década, como consecuencia del factor migratorio de muchos venezolanos, la industria musical independiente del país suramericano ha conseguido ser visibilizada en el panorama global de la groove music. Como resultado de la constante producción de bandas, que cada vez más van dejando huellas en importantes festivales europeos, en las vitrinas de grandes tiendas de discos del mundo y en la distribución online, la música venezolana se va posicionando dentro del ranking latinoamericano en Europa.
El acceso a la cadena de producción de la industria musical global ha permitido a muchas bandas y productores expandir las plataformas de reproducción, trascendiendo el tradicional CD y el álbum digitala formatos en vinil en sus distintas presentaciones. Los venezolanos no escapan a esta tendencia. A continuación, cinco LPS en vinil que no deben faltar en tu colección y tu Dj set.
1. Betsayda Machado y la parranda El Clavo - Loé Loá (2019)
Durante la última década, como consecuencia del factor migratorio de muchos venezolanos, la industria musical independiente del país suramericano ha conseguido ser visibilizada en el panorama global de la groove music. Como resultado de la constante producción de bandas, que cada vez más van dejando huellas en importantes festivales europeos, en las vitrinas de grandes tiendas de discos del mundo y en la distribución online, la música venezolana se va posicionando dentro del ranking latinoamericano en Europa.
El acceso a la cadena de producción de la industria musical global ha permitido a muchas bandas y productores expandir las plataformas de reproducción, trascendiendo el tradicional CD y el álbum digitala formatos en vinil en sus distintas presentaciones. Los venezolanos no escapan a esta tendencia. A continuación, cinco discos 7" que no deben faltar en tu colección y tu Dj set.
1. Platanito/Guacuco, de Alex Figueira (julio de 2019)
La última producción del sello Music With Soul, un 7" con dos temas que se sumergen en la cadencia del afrobeat, afrofunk, la soca y los matices psicodélicos que caracterizan al productor Alex Figueira.
2. Cantos Campesinos EP, de Isaac Sasson (julio de 2019)
En esta edición en vinil formato 7" quedaron registrados dos temas de Isaac Sasson, "Paseo en un sueño"/"Canción para mi familia/Venezuela", y un lado B con un remix de su tema "Cantos Campesinos", creado por el productor y baterista londinense Hector Plimmer. Unas mágicas y sutiles imágenes sónicas logran trasladar al oyente a bucólicos espacios venezolanos a través del cuatro, la voz y los acompañamientos de Isaac Sasson.
3. Vuelve/Décima, de Insólito Universo (julio de 2018)
Las canciones de Insólito Universo están cargadas de atmósferas espaciales, un bajo contundente, una percusión que transita entre el joropo, los ritmos afrovenezolanos y la onda nueva, acompañando las notas del cuatro y la voz lúdica de Mafe Ruette, vocalista de la banda, quien va dibujando versos en la naturaleza armónica de sus canciones. En este single presentan dos temas de su primer disco La candela del rio.
4. Abeja/Black & Decker, de Monsalve y Los Forajidos (abril de 2017)
La abeja de Monsalve y los Forajidos "Va volando como es" en un tumbao afrocaribe, una cadencia afrobeat y un sutil flirteo con el freejazz. La caladora Black & Decker va moldeando las guitarras, el bajo y la percusión en una guajira rock, matizada por un órgano latin jazz que recuerda aquellos solos psicodélicos atacados del "jefe" Palmieri más setentoso.
5. Camuri Chico/ Vintage Voudou, del Conjunto Papa Upa (junio de 2015)
Percusión afrovenezolana, guitarras que orbitan entre el afrofunk y el afrobeat de los 70, la psicodelia de un órgano farfisa tropicalizado, junto a la nostalgia de un caraqueño que quiere volver a la playa, son los elementos que llenan de fuerza esta pieza esencial del groove venezolano.
Este año, Venezuela ha tenido una visibilidad notable en los festivales de música más importantes de Europa. Luego del debut de Sol Okarina en el Glastonbury Festival en UK, le tocó representar al país a Betsayda Machado y la parranda del clavo, DJ Anacaona y la banda Fumaça Preta en el Fusion Festival de Alemania.
Por: Marcel Márquez
El Fusion Festival es un evento multidisciplinario, en el que conviven durante cuatro días artistas del mundo entero en un entorno diverso y pluricultural. Cada año desde hace más de dos décadas se reúnen en el aeropuerto militar Müritz Airpark creadores de distintas áreas, con proyectos musicales, artes visuales y escénicas, artes plásticas, talleristas y performances que se distribuyen a lo largo del espacio en diferentes stages con nombres de autores, filósofos, luchadores sociales y artistas como Frida Kahlo, Simone de Beauvoir, Gandhi o Emiliano Zapata.
Gracias al trabajo y la constancia del colectivo Kulturkosmos,responsable de la producción del evento, el festival ha visto pasar a más de tres generaciones por sus escenarios desde el primer encuentro en 1997. Este año fueron seleccionados tres artistas venezolanos para presentarse en distintos stages del Fusion: Dj Anacaona, Betsayda Machado y la parranda del clavo y Fumaça Preta presentaron sus proyectos entre cientos de artistas del mundo entero. Fuerza Cósmica Cari Cari hizo un contacto con Anacaona para agarrar la noticia fresca y todavía vibrante de energía festivalera, esto fue lo que contó:
¿Cómo te enteraste que fuiste seleccionada para participar como DJ en el Fusion Festival?
En abril se concretó mi set del salón de baile, que es el stage latino del Fusion. Posteriormente, me llegó otra invitación de boca en boca por una amiga de una muy querida amiga. Me ofrecieron hacer otro set en el stage Karl Kutter. Primero se trató de que fuéramos Lionza y yo como Fania Brava, pero por cuestiones de movilidad y logística se descartó y me devolvieron la invitación ya que yo estaba dentro del festival tocando y la booker me comentó que no paraba de escuchar mi mixtape del soundcloud y le parecía justo lo que buscaba. Yo amo ese stage es uno de los más bonitos del Fusion y el rollo que lleva me fascina. Al final, a última hora me animé a hacerlo y contacté de nuevo a la booker para ver más o menos qué tenía en mente ella y qué podía hacer yo.
Me explicó más o menos y decidí tomar el reto, esto me conducía a desmarcarme un poco de la salsa, que de momento me va bien, ya que estoy explorando otros ritmos de mi interés.
Describe para los lectores que no conocen el festival de qué se trata el Fusion
Bueno, a ver, hay dos versiones, dos caras de la moneda. Pero yo describiré la parte mágica y hermosa que hace del fusion una experiencia total. Para mí es un festival plataforma.A los artistas no les pagan mucho, hay mucho trabajo de voluntariado. Años atrás ni los artistas percibían dinero, pero con el paso del tiempo y el crecimiento del festival se van mejorando muy poco a poco estas cosas y es ahí, cuándo la magia empieza a ocurrir.
Un festival que acoge a 70 mil personas más 30 mil trabajadores y voluntarios trabajando en todo tipo de espacios. Este festival acoge a bandas, proyectos de arte, música análoga y electrónica, teatro de todas partes del mundo. Los congrega a todos en un aeropuerto ruso abandonado para dar pie a que suceda este jardín de las delicias musical y cultural que es el Fusion, es increíble como funciona, ese monstruoso festival y la pasión de los artistas por lo que quieren expresar se lleva a límites impensables, como dije anteriormente es magia, pura magia .
Eres conocida en Alemania, en Berlín y otras ciudades de Europa como dj de música tropical y caribeña . ¿Cuando te convocaron, te pidieron un género en especial o te dieron toda la libertad?
Para el salón de baile estaba claro que era salsa y descarga. Para Karl Kutter me dijeron que me pusiera lo más romántica posible y me lo vacilé totalmente ya que toca géneros que nunca puedo pinchar en una fiesta normal, siempre en la línea tropical caribeña.
La booker es una amante de los boleros y yo también los amo, así que me dio carta blanca para irme a lo más lento y cadencioso de los ritmos latinos, por supuesto al final siempre se acaba bailando rico y apretao.
¿Puedes ofrecer un resumen de los temas que colocaste en tu set, los que recuerdes?
Te cuento el intro y algunos de mis temas adorados. Hice una mezclita corta con un diálogo de Jacinto Villa Fernández, mejor conocido como "Bola de Nieve", con un trozo de "Changó", cantos de orishas de Celia Cruz y para abrir el set "Cabildo de olla", de Mercedes Valdez. Seguí con Benny Moré, "Mata de siguaraya"; "Mambo Budah", de Tito Puente; y "María dolores", de La Lupe (de mis favoritas de La Lupe). Luego me puse un poco más afro funk, diría yo, y me lancé con "Oh, mi Changó!", de Mongo Santamaria; "Machu pichu", de Un Dos Tres y Fuera; "Carnaval", de Soledad Bravo; "Dame tu cariño", de Federico y su combo latino;"Prueben candela", de La Crítica y de mis adoradas "Una mañana", de Roberto Roena y su Apolo sound.
Al fondo DJ Anacaona en acción
¿Con qué tema sentiste al público más conectado, el clímax en la pista de baile?
La de Soledad Bravo conectó muchísimo, toda esa ronda fue muy enérgica y acabó en Roberto Roena. Me contaron que todo el mundo se besaba en la pista de baile. Yo la verdad me he quedado de piedra cómo se llenó y cómo se prendió una rumba a las 4 de la mañana a punta de boleros.
¿Cómo viste la presencia de artistas latinos en el festival? nombra algunos
Cumbia Queers, La 33, Barrio Lindo fueron algunos de los que vi, pero hubo muchísimos. Betzaida Machado y su parranda del clavo, Ariwo, Sonido Trópico, Fumaça Preta, Systema Solar.
¿Qué otros artistas venezolanos participaron en esta edición y cuáles han participado en ediciones anteriores?
Estoy tratando de recordar la edición pasada, pero es que es imposible, Marcel. Si pudieras venir a uno me entenderías, es como nadar en música. Es imposible y eso que tengo los programas. El año pasado vinieron unos raperos de Venezuela, si mal no recuerdo. De este año, a parte de los mencionados, un proyecto que se llama Nar, de esta chica Nadia Daou que es mitad libanesa mitad margariteña.
DJ Anacaona y Alex Figueira (Fumaça Preta)
La última edición del Primavera Sound se caracterizó por la equidad entre artistas mujeres y artistas hombres ¿Percibiste un equilibrio en este sentido en el Fusion y sientes que lo hay en la escena musical de Berlín?
Poco a poco se va equilibrando la cosa, buscando inclusive dar más visibilidad a la parte femenina, pero igual lo vi bastante parejo.
¿Puedes dar algunas recomendaciones para músicos y artistas venezolanos que quieran aplicar para festivales en el próximo verano europeo?
Todo músico o artista con un proyecto consolidado puede aplicar para estos eventos. Festivales como estos son los que sirven de plataforma para entrar en la escena musical extranjera, además de compartir la experiencia con otros músicos de cualquier parte del mundo. Una experiencia muy gratificante en muchos aspectos. Aquí en cuanto a contrataciones son bastantes legales y en caso de dudas siempre puedes contactar un booker aquí en Europa que vele por los interés de la banda o proyecto musical.
La nueva onda del ritmo autóctono: 10 bandas y artistas que exploran el folklore venezolano Por: Marcel Márquez
Durante las últimas cinco décadas la música venezolana ha tenido una proyección internacional importante, entre músicos profesionales, pero mediáticamente ha logrado un protagonismo tímido. Antes del éxito rotundo de Gustavo Dudamel como director de orquesta, el prestigio de los músicos clásicos venezolanos y el Sistema de Orquestas Juveniles de Venezuela era conocido solo en el espacio de la música académica y entre algunos virtuosos del jazz en el mundo.
En los últimos 50 años grandes músicos de este país suramericano fueron protagonistas en la historia de la música popular mundial: en la década del 70 la banda de rock Spiteri se radicó en Londres, donde estableció una relación muy cercana con la banda jamaiquina The Wailers; Oscar de León y Guaco fueron los responsables de abrir la ruta a la música caribeña y tropical venezolana, ambos ganadores del premio Grammy, máximo reconocimiento en la industria musical. Oscar de León ha tenido la oportunidad de alternar con leyendas de la música como Eddie Palmieri y Tito Puente, en la obra póstuma de este último titulada Masterpieces; por su parte, Guaco en su trabajo Escultura, nominado a dos Grammy, contó con la colaboración de importantes figuras de la salsa como Rubén Blades y Gilberto Santa Rosa.
En lo que se refiere al jazz, siempre recuerdo con gran afecto la anécdota de mi padre, el periodista Humberto Márquez, y la entrevista que hizo a Mario Bauzá en su apartamento, acompañado del saxofonista venezolano Rolandito Briceño, quien para aquel entonces pertenecía a la orquesta del legendario músico de afrocuban jazz, además de haber participado en proyectos musicales con Celia Cruz, Chico O'farril, Tito Puente y Paquito de Rivera entre muchos otros. Y la lista puede seguir para llenar muchas páginas: Otmaro Ruiz, nominado al Grammy, pianista de una de las bandas del guitarrista John McLaughlin; Luis Perdomo, pianista de la banda de Ravi Coltrane, hijo de la leyenda del saxofón John Coltrane; Williams Cumberbache, quien giró por Europa con la banda The Cure; Luisito Quintero, percusionista de la agrupación Spanish Harlem Orchestra, quien ha dejado su sello en la historia musical de Eddie Palmieri, Tito Puente, George Benson, Herbie Hancock, Master at Work, Mark Anthony y dele por ahí pa' abajo.
Dentro del pop/rock Los Amigos invisibles lograron proyectar la música venezolana a escenarios internacionales presentando shows impecables y una sólida discografía, que incluye Comercial, disco con el cual fueron premiados con un Grammy en 2009.
Más allá de todos estos logros individuales, el folklore venezolano se ha convertido en un tema de interés para etnomusicólogos y músicos del mundo, gracias a la riqueza musical del país, puerta del caribe, de Suramérica y centro de latinoamérica, localización geográfica que influencia la producción de ritmos variados que se fusionan con otros provenientes de distintas culturas.
Durante los últimos años la emigración de jóvenes venezolanos a otros países ha dejado como saldo positivo la conformación de proyectos musicales que reinterpretan el folklore venezolano y, paralelamente, están en sintonía con las tendencias musicales a nivel global. En esta entrega presento 10 bandas y artistas que exploran el folklore venezolano actualmente desde distintas ciudades del mundo.
1. Insólito Universo En París, las notas del cuatro, instrumento tradicional venezolano, se sumergen en una atmósfera de texturas cósmicas, acompañadas de una base rítmica que explora las raíces de la música venezolana, la psicodelia y la música electrónica. Todo esto condensado en una onda nueva, inspirada en el manifiesto antropófago, escrito por el poeta y agitador cultural Oswald de Andrade en la década de 1920.
Insólito Universo es una banda conformada por la poeta, cantante y cuatrista venezolana María Fernanda Ruette y sus coterráneos Raúl Monsalve en el bajo, Edgar Bonilla en el piano y Andrés Sequera en la batería. Cada uno con una buena cantidad de millas acumuladas en Caracas y Europa, dentro de proyectos musicales y artísticos en general. El grupo se forma en la ciudad de París en el año 2016 a partir de una investigación profunda de la música tradicional venezolana, para llevarla a un lenguaje universal en el que intervienen elementos de otros géneros y otra épocas, con matices contemporáneos.
Su primer disco, La candela del río, contiene ocho tracks, entre los que destacan Machurucuto y Lloviendo en Guatire, que inmediatamente trasladan al oyente al contexto venezolano y los paisajes que evocan estos lugares. El disco está cargado de atmósferas espaciales, un bajo contundente, una percusión que transita entre el joropo, los ritmos afrovenezolanos y la onda nueva, acompañando las notas del cuatro y la voz lúdica de Mafe, quien va dibujando versos en la naturaleza armónica de sus canciones. La producción del disco está a cargo deMalcolm Catto, un entusiasta de los procesos analógicos en el estudio, productor de Helliocentrics y colaborador en otros proyectos como Quantic & su combo bárbaro, Mulatu Astatke, Madlib y Dj Shadow. La ilustración es de Emily Evans y la tipografía de la contraportada de Brunella Giannangel
2. Sol Okarina Sol Okarina lleva en su aura la mística de los ríos Orinoco y Caroní. Nació en Ciudad Guayana, estado Bolívar, al sur de Venezuela. De madre venezolana y padre colombiano, a los 12 años se muda a la ciudad de Bogotá, donde asume esa doble nacionalidad que llevaba ya en su sangre por herencia familiar.
Es en Colombia donde termina de formarse como música, talento que desarrolló desde muy temprana edad en su tierra natal, donde compartía con su cuatro en grupos infantiles de parrandas y calipsos. Para conocer más de Sol Okarina lee su entrevista siguiendo a este link del blog.
3. Luzmira Zerpa Luzmira Zerpa es una cantante y compositora venezolana de las montañas de Sanare, estado Lara. Actualmente vive en Inglaterra, donde llegó para cursar una carrera en Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Essex, condado al sudeste de la capital inglesa, en la cual realizó como tesis de grado un estudio comparativo entre el samba de Brasil y el joropo venezolano. Al terminar sus estudios se mudó a Londres, donde encajó rápidamente en el circuito musical de la ciudad y se destacó musicalmente. Su trabajo de experimentación con la música latinoamericana y, en especial venezolana, le abrió las puertas a grandes festivales de Europa y otras regiones, donde llegó a colaborar con Manu Chao en un festival en el desierto del Sahara. Actualmente forma parte del colectivo musical Familia Atlántica, que tiene como génesis las fiestas del colectivo de DJs Sofrito, encargados de organizar shows y eventos enfocados en la música latinoamericana, mestiza y world music. La banda está conformada por Luzmira, Jack Yglesias, músico inglés que ha participado en proyectos con Quantic y Helliocentrics; el africano Kwame Crentsil, percusionista y bailarín de Nigeria; Familia Atlántica es una banda en la que confluyen tres continentes, América, África y Europa. La banda Familia Atlántica pasa por dos formatos según la ocasión: un cuarteto con percusión voz y cuatro, que mezcla el calipso de Venezuela y el high-life de Ghana. Por otro lado, está Family Atlantic Full Band, que reúne a siete músicos mezclando ritmos de la costa atlántica de los tres continentes, con matices de psicodelia.
4. AfroDub Sankofa Magú ha sido el responsable de las seis cuerdas en importantes proyectos musicales que definieron el rumbo de la música urbana venezolana en el siglo XXI. Guitarrista de bandas como Desorden Público, Papashanty Saundsystem, Circo Vulkano, Jungla Boulevard y uno de los fundadores de la banda pionera de la electrónica venezolana en este siglo, Kp9000, compartió paralelamente a estos proyectos su melomanía y su alter ego como DJ Magú Cumbiafighter. Desde hace un par de años el guitarrista se estableció en Ciudad de México, donde sembró la semilla de su nuevo proyecto Sankofa Dub, en el que comparte el espacio creativo y musical con Héctor Hernández, quien lo acompaña en las teclas, el saxo y voces. La columna vertebral de este dúo, se inspira en el sonido de los soundsystem jamaiquinos, en los que la consola es un recurso utilizado como un instrumento musical. En Sankofa se fusionan los ritmos afrovenezolanos con las atmósferas características que genera el dub, acompañados de los matices de la guitarra, el saxo y las voces de sus integrantes. Como buenos muchachos inquietos, a menos de un año de formados, decidieron emprender una gira de 19 fechas en 45 días por varias ciudades de Colombia y Ecuador, que contó con la participación de Pedrito Criollo, integrante de la banda de punk gitano Gogol Bordello. Actualmente, de regreso a su base de operaciones y creaciones en Ciudad de México, se encuentran mezclando y masterizando algunos temas grabados antes de la gira.
5. Alex Figueira
Alex Figueira es un músico y productor que ha conseguido satisfactoriamente en los últimos años completar la cadena de producción de la industria musical independiente. Ha logrado consolidarse desde su propio estudio, Barracao Sound, donde graba a sus bandas, Fumaça Preta y el Conjunto Papaupa, pasando por un sello disquero, Music With Soul, donde prensa sus viniles y edita sus formatos digitales, hasta una tienda de discos donde vendió, además de LPs de su sello, viniles de todas partes del mundo en todos sus formatos (12" 10" y 7"). Actualmente sigue produciendo música desde Amsterdam y mezclando como dj donde lo llamen para prender la rumba.
"Esto es un atraco/ llamen a los pacos/ pa que siga la trampa/ igualito son hampa". Era la única estrofa cantada de un tema, que vi hace un par de años en un video bastante sui géneris de una banda llamada Fumaça Preta. Llegué a esta banda investigando en internet nuevas propuestas de tropical bass y cumbia electrónica, de una atrapó mi atención cuando escuché aquel slam caraqueño sobre una base de merengue psicodélico al compás de un órgano farfisa, a primeras señas. Indiscutiblemente el cantante era venezolano y comencé a seguir la pista de la banda.
6. Candeleros Un trabuco afincado en la ciudad de Madrid compuesto por tres venezolanos y tres colombianos quienes, viniendo de países vecinos, arrastran en su acervo cultural y musical una marcada influencia afrocaribeña que converge en su música, ritmos afrovenezolanos y afrocolombianos condensados en una mágica atmósfera psicodélica que convoca al baile y la sublimación del espíritu. Sus integrantes vienen de diversas experiencias de gestión cultural en la capital española, donde fueron coincidiendo sus ideas y deciden formar la banda. Un aporte importante al génesis de la agrupación fueron las fiestas de Guacamayo tropical, un colectivo que viene organizando fiestas mestizas en Madrid desde hace algunos años y pioneros en llevar por primera vez a sus escenarios y pistas de baile a bandas como Bomba Estéreo y Systema Solar. Con apenas tres años de formada la banda ha tenido un crecimiento bastante acelerado, con un EP, un LP ya en la calle, la participación en los más importantes festivales españoles y una gira en pleno desarrollo, que se extiende desde el viejo continente hasta Estados Unidos y México.
7.Orestes Gomez Un tren sin frenos de workaholic music, en una semana le pierdes la pista porque aparece con un proyecto nuevo, nuevos músicos, nuevas ideas y todo funcionando paralelamente con los anteriores. Una máquina creativa que no se detiene. Si sigues sus redes puedes encontrarte en los feeds de la mañana el preview de un tema que estuvo componiendo a las 4:25 de la madrugada. Su debut profesional fue con la magistral obra Experiencia curiara, un disco que explora a profundidad la percusión afrovenezolana con distintos instrumentos. Luego de su despegue dentro de la industria musical se trasladó a Ciudad de México, donde actualmente tiene su base de operaciones y alterna su trabajo individual con proyectos como Pasticho, Paga y Trill. A finales de mayo regresó de una pequeña gira que lo llevó a varias ciudades de Europa y en el mes de junio participó en dos festivales de jazz mexicanos. Lánzate por esa bajada musical y stalkea su trabajo.
8. Isaac Sasson
Este año, específicamente en el mes de mayo, el compositor y multi-instrumentista Isaac Sasson hizo su debut con el sello Olindo records. En una edición en vinil formato 7", quedaron registrados dos temas de su autoría ("Paseo en un sueño"/"Canción para mi familia/Venezuela") y un lado B con un remix de su tema "Cantos Campesinos", creado por el productor y baterista londinense Hector Plimmer. Unas mágicas y sutiles imágenes sónicas logran trasladar al oyente a bucólicos espacios venezolanos a través del cuatro, la voz y los acompañamientos de Isaac Sasson.
9. Locobeach El frontman de esta banda es otro workaholic de la música, para mí, la espina dorsal de los early Amigos Invisibles. José Luis Pardo (Los Amigos Invisibles, Los Crema Paraíso, DJ Afro), se juntó con otra leyenda de la música venezolana, el bajista Edward Marshall (La Muy Bestia Pop), quien junto a Neil Ochoa (Los Crema Paraíso/Chicha Libre) y Joshua Camp (Chicha Libre) armaron un trabuco del siglo XXI capaz de reinventar el sonido del pop y el disco music, para condensarlo todo en una contagiante cumbia psicodélica para la pista de baile. Llama la atención esa aura de misterio de banda de culto que envuelve al grupo en internet y las redes sociales. Hay muy poca información online disponible sobre la banda y, a pesar de tener más de dos años de formada, solo se encuentran dos canciones y algunos videos en vivo en Youtube. Aparentemente lo que moviliza a la banda, su gasolina, son los shows en vivo. Basta con dar una stalkeada en su fanpage de Facebook para encontrarse con una secuencia de flyers prácticamente semanales de toques en la ciudad de Nueva York.
10. Olindo Records El número 10 no es propiamente una banda, sino un sello disquero, un eslabón importantísimo en estos días, dentro de la industria musical independiente. Olindo Records funciona desde el 2015 y en su catálogo llevan tres singles en formato vinil 7" de las bandas Monsalve y Los Forajidos, Insólito Universo y el músico Isaac Sasson, todos venezolanos. En LP Insólito Universo, el quinteto londinense de Jazz Waaju, en el que toca el percusionista venezolano Ernesto Marichales y una noticia de última hora es que el pasado jueves llegó a sus manos el tiraje del vinil de Betsayda Machado y La Parranda del Clavo listo para su lanzamiento este 19 de julio. En sus próximos proyectos están las reediciones en vinil de jazz y salsa venezolana, con fecha próxima de lanzamiento para el otoño europeo.
Este mes de junio se cumplen 20 años desde que Los Amigos Invisibles conquistaron el Jazz World Stage del Glastonbury Festival, en el Reino Unido, donde compartieron escenario con astros de la música como Eddie Palmieri, The Herbaliser y Groove Armada, entre muchos otros. Durante aquel 1999 no era muy común encontrar a venezolanos como turistas alrededor del mundo y su presencia en festivales musicales era prácticamente inexistente. Para soplar las 20 velitas de aquella apertura de Venezuela en el Glastonbury llega Sol Okarina con su cuatro a participar en uno de los festivales más longevos de música alternativa a nivel mundial.
Texto: Marcel Márquez
Fotos: Pablo Páez
Sol Okarina lleva en su aura la mística de los ríos Orinoco y Caroní. Nació en Ciudad Guayana, estado Bolívar, al sur de Venezuela. Nacida de madre venezolana y padre colombiano, a los doce años se muda a la ciudad de Bogotá, asumiendo esa doble nacionalidad que llevaba ya en su sangre por herencia familiar.
Es en Colombia donde termina de formarse como música, talento que desarrolló desde muy temprana edad en su tierra natal, donde compartía con su cuatro en grupos infantiles de parrandas y calipsos. Con más de 10 años de carrera y en plena promoción de su último disco, Planet4, Sol Okarina llega con su cuatro al Glastonbury Festival este 28 de junio explorando el instrumento que adoptó en Venezuela, pero que para ella no tiene fronteras, en tono cam - bur - pin -tón y en clave de Sol, que suene la Okarina.
¿Cuáles son tus recuerdos musicales de infancia en Venezuela?
Mis recuerdos musicales de la infancia en Venezuela son las comparsas de calipso en Guayana, cuando ensayábamos, bailábamos y tocábamos durante el carnaval en la calle. También tengo otros recuerdos muy vívidos que corresponden a las navidades, cuando agarraba mi cuatro y armaba una banda entre los amiguitos de la urbanización llamada "La Parrandista". Íbamos de casa en casa tocando canciones tradicionales.
¿Cómo llegas a Bogotá?
Llego a Bogotá en mi infancia a los 12 años, cuando a mi familia, por razones de trabajo, la trasladan a Colombia.
¿Cómo ha sido tu conexión con Venezuela desde que vives en Colombia?
Mi conexión con Venezuela siempre ha estado latente, mi mamá es venezolana y mi papá es colombiano, viajaba cada vez que era posible a visitar a los amigos, ir a las maravillosas playas a empaparme de Caribe, sol y por supuesto de música. La mitad de mi familia vive en Venezuela, nunca hubo una ruptura.
Igual cuando te exilias te adopta una nueva patria y así fue que se desarrolló mi carrera musical en Colombia.
¿Qué músicos venezolanos han influenciado tu carrera?
Por supuesto el tío Simón Díaz, Tambor Urbano, Serenata Guayanesa , Cuatro y Bumbac, Amigos Invisibles, María Teresa Chacín, Aldemaro Romero, Ricardo Montaner, Jesús Hidalgo, quien es un gran amigo, brillante músico, un gran ejemplo. Hay muchos otros que seguro se me escapan. Más que influenciar mi carrera han sido una influencia en mi vida.
¿Has tocado en Venezuela?
He tocado mucho en Colombia. En Venezuela solamente una vez, cuando viajaba con Aterciopelados toqué en Caracas.
Cuéntame un poco tu experiencia con Aterciopelados ¿Cuándo fue y cómo llegaste a ellos?
Ellos necesitaban una corista y multinstrumentista para los discos nuevos que había publicado Andrea, esto fue cuando recién me graduaba de la universidad de música. Llegué a ellos porque en mi experiencia como músico de sesión grabando jingles y comerciales, conocí a su guitarrista y él me recomendó para audiciones. Así lo hice, le canté al oído a la ruiseñora para conseguir su aprobación. Estuve de gira con ellos durante un año por Colombia, EEUU y otras latitudes, hasta que decidí hacer mis propias canciones.
¿Durante tu carrera has trabajado con músicos venezolanos?
Hasta el momento no he tenido la oportunidad de trabajar con músicos venezolanos. Sí he trabajado mucho con músicos de la frontera entre Colombia y Venezuela, de Santander, muy talentosos, como David Carrascal, mi guitarrista por más de siete años en Colombia. La gente de la frontera es muy agradable, bromistas y al estar cercanos no existen regionalismos ni nacionalismos, eso me gusta.
¿Qué elementos del folklore venezolano exploras en tu música?
Exploro el instrumento, el cuatro llanero y lo que fue la influencia de mi infancia en Guayana que me ha ido llevando a descubrir mi sonido auténtico. Influencias del caribe como el calipso, la soca, luego eso me ha llevado a encontrar otras conexiones con la música del caribe colombiano y la música africana que es la raíz de todas las anteriores. También me gusta explorar los sones de tonadas llaneras y tonadas orientales, el timbre de mi voz se presta.
¿Piensas que hay un punto de encuentro entre el folklore colombiano y el venezolano. En qué géneros musicales específicamente?
Claro que hay un punto de encuentro, tan claro como que entre el llano colombiano y el venezolano no hay frontera, el cuatro es el mismo en Colombia y Venezuela (aunque en Venezuela se toca en casi todo el país y en Colombia solo en los llanos orientales). En el llano no hay frontera, el río es el mismo, las canciones son las mismas, el cuatro es el mismo, el llano es el mismo y esto siempre ha hecho parte de mi discurso como artista.
Por otro lado en la música del Caribe hay diferencias, tanto tímbrica como rítmica; sin embargo todo se conecta con una misma raíz africana y antillana que es de donde viene la esencia.
¿El cuatro forma un elemento principal de tus proyectos musicales desde el principio de tu carrera?
Si. El cuatro me acompaña desde el inicio de mi carrera, fue nuestro "descubrimiento" durante el proceso de producción del primer álbum, ya que los dos sencillos que más han sonado de este álbum fueron los que se grabaron con el cuatro llanero. El cuatro se ha quedado conmigo viajando por universos sonoros que nos llevan a diferentes latitudes, no fue algo pensado, más bien fue algo que se dio así. Hoy en día pienso que el cuatro es tan hermoso y tan poderoso que los jóvenes en los colegios podrían querer tocar el cuatro en vez del ukelele si se compartiera más y se le diera más difusión. Sin ser necesariamente purista, puede haber otras formas de interpretarlo que no sean únicamente las maneras folclóricas, de ahí que mi álbum se llama Planet4, para dejar claro el instrumento que me acompaña y para inspirar otros jóvenes del planeta a tocar este instrumento. Talvez algún día haya una moda del cuatro, como la hay ahora del ukelele.
¿Cuál es el background que buscas en los músicos que te acompañan? ¿Que vengan de la escuela del jazz, el pop, el rock, el folklore?
Siempre me ha gustado explorar las influencias folclóricas y también las diferentes músicas latinoamericanas. Inicialmente tocaba con más músicos orientados al rock y el pop, con el tiempo esto ha venido cambiando, ya que he estado buscando conservar la claridad, pureza de mi voz y del instrumento acústico que me acompaña. Hoy en día trabajo con músicos dispuestos a la exploración sonora, muchos vienen del folklore y del jazz. También busco que sean versátiles y receptivos, abiertos al pop y la música electrónica.
En la grilla del Glastonbury apareces como "Venezuelan singer" ¿Normalmente con qué país te identifican cuando tocas fuera de Colombia?
¡Wow! No sabía esto. Normalmente me identifico como artista colombo-venezolana. Yo nací en Venezuela, desarrollé mi carrera en Colombia, en este momento establezco una base en Berlín, Alemania. Una pregunta como esta siempre será difícil de responder. Siempre he estado agradecida con los países que forjaron mi carácter y mi personalidad.
Creo que el hecho de que me acompañe con un cuatro hace el statement evidente, sin querer sale a flote la raíz y la raíz es innegable. Por mi parte, siento que pertenezco a los dos países, esa ha sido mi realidad siempre. Más a fondo con lo que realmente me identifico es como criatura terrestre, habitante de esta nave tierra en la que viajamos juntos por el espacio-tiempo. Por esta razón he decidido hacer un álbum que se llame Planet4, porque los nacionalismos, sexismos, especismos extremos a lo largo de la historia, solamente han traído catástrofes al planeta y no me identifico con eso.
Eso sí, jamás podré negar que Venezuela es amada de mi corazón y que viví una época dorada en ese país que me dio muchas alegrías.
¿En qué festivales internacionales has participado antes del Glastonbury?
En el South by South West, en Texas; LAMC y CMY, en Nueva York; Rock al Parque, en Colombia, aún me falta por conquistar los corazones de México. Ya estuve como parte de la delegación de Colombia en el Womex, en el 2017. Lo de este último fue más una cosa de networking y allí se abrieron muchas puertas para esta nueva aventura: por cosas del destino y de la vida terminé siendo catalogada en uno de los Showcasing Artist de este festival, ya que quedó registrada mi presentación para la radio nacional alemana y todos los artistas que quedaron registrados fueron enviados a la sede de la European Broadcasting Union, en Ginebra.
¿Cómo fuiste seleccionada para participar en el Glastonbury 2019?
Esa es una buena y larga historia. Glastonbury es una gestión que venimos trabajando hace ya más o menos dos o tres años. Un programador del Glastonbury había estado en Colombia para la rueda de negocios de la música llamada Black Music Market y allí, luego de no conseguir una cita con él en su apretada agenda, lo encontré por casualidad al final de las rondas de negocio, fuera del recinto. Le entregué mi disco y le dije lo importante que era para mí estar en su festival. En el año 2017 algunas bandas colombianas fueron al festival y él me envió un mensaje con el tour manager de las bandas colombianas, diciendo que quería invitarme a la próxima edición del festival. Así empezó nuestro contacto. Por cosas de la vida, en el 2018, tenía una gira programada en territorio europeo, dándole continuidad a todo lo que había conectado en Womex y la gira se cayó. Fue un duro momento, después de trabajar duro todo el año por este objetivo, sin embargo, como dice el dicho, "no hay mal que por bien no venga". Y aunque no pude viajar a Europa para hacer el tour, Europa viajó hacia mi.
En Colombia estaban haciendo una feria artística llamada Barcú y yo sabía que venía el programador del Glastonbury porque alguno de los curadores que me había propuesto para un showcase me había comentado que iban a traerlo. No estaba entre los showcasing artists de la feria, así que tuve que ingeniármelas para que el programador me viera tocar en vivo, ya que no programa a nadie si no lo ha visto actuando en vivo. Hice mi propio showcase para que pudiera verme cantar en un hotel de la Candelaria, sector donde era la feria. Luego lo invité a conocer la catedral de sal de Zipaquirá, un lugar mágico en Colombia que se conecta con mis ancestros, con quienes estoy muy agradecida ya que me han apoyado durante todo mi proceso de internacionalización.
¿Después del Glastonbury cómo sigue la agenda de conciertos?
Luego del Glastonbury sigo al festival Días Latinos, en Amerfoorst Holanda, también nos presentamos en Amsterdam, para luego seguir por España con conciertos en Barcelona y Madrid. Retornamos a Berlín con miras a tocar en esta ciudad y continuar organizando la agenda para seguir con presentaciones en la República Checa y Dinamarca, donde haremos colaboraciones artísticas en estas y otras latitudes.
Recomienda tres bandas venezolanas y tres colombianas que sigas en la actualidad
De Venezuela: Amigos Invisibles, C4 Trío y hay un joven que me gusta mucho se llama "Cuatro Sideral". Colombianas: Romperayo, Herencia de Timbiqui y la Payara.